Ọbàtálá Oseremogbo
Yo saludo a Ọbàtálá, Obataasa
Te saludamos
El rey que vende Quimbombó para prosperar por los límites de la granja
Yo te saludo
La persona quien me puso en el camino de la familia
La persona quien me impregnó
Orangun se hace doble (Eji Orangun) es responsable por mi embarazo...
Entre los Òrìşà, Ọbàtálá es la deidad más respetada en la tierra Yorùbá, la más alta que se adora entre los seguidores de religión tradicional africana. Es conocido como el Òrìşà que fue Rey en la ciudad de Iranje, el que se ve en blanco, se levanta de blanco y se acuesta de blanco. Es el esposo de Yemoo y fue el creador de los seres humanos.
A esta deidad nunca puede acercársele el Epo (aceite de palma) así como tampoco vestir de otro color que no sea el blanco. Los seguidores de Ọbàtálá le deben ofrecer una calabaza con agua y esta se le debe cambiar diariamente, ya que con ella fue que moldeó perfectamente a los humanos. La leyenda dice que le hicieron una trampa a la deidad y ensuciaron el agua por lo que empezó a moldear a los enanos y los jorobados. Esta es la razón por la que todos los días los seguidores de esta deidad son los encargados de cambiarle el agua.
Tampoco se le debe dar Obi abata, solo se puede usar el Obi fin (kola blanca).
Este Òrìşà no está exento de controversia. En Cuba lo conocen como Ọbàtálá, Òrìşànlá, Obamoro, Ayaguna, Obalofun, entre otros, como diferentes tipos de Ọbàtálá. Incluso hay ocho que son femeninos y ocho masculinos. Sin embargo, un Bàbáláwo de alto rango en la tierra Yorùbá desmiente esta versión asegurando que solamente existe un Ọbàtálá, hombre y esposo de Yemoo, aunque reconoce que se tuvo diferentes apodos.
Los animales que se ofrecen a Ọbàtálá deben ser siempre blancos y tanto los ọmọfá (ahijados), babalòrìşà o iyalòrìşà y hasta el Bàbáláwo deben arrodillarse y darle reverencia a esta deidad.